El mercado de las reformas residenciales mantuvo su dinamismo durante 2025, alcanzando cerca de 1,9 millones de intervenciones en toda España, un 1,6 % más que el año anterior. Aunque el crecimiento fue moderado, las cifras publicadas reflejan una demanda sostenida y permiten identificar las actuaciones que concentraron la mayor actividad.

En este artículo analizamos los principales datos del mercado, las reformas más realizadas y las tendencias que marcaron el sector durante el pasado año.

Las reformas residenciales mantienen su crecimiento en España

El mercado español de las reformas residenciales volvió a cerrar un ejercicio positivo en 2025. Según el Observatorio 360 de la Vivienda y la Reforma, elaborado por Andimac, se realizaron alrededor de 1,9 millones de intervenciones, lo que representa un crecimiento del 1,6 % respecto a 2024.

Aunque el ritmo de crecimiento fue más moderado que en los años posteriores a la pandemia, el volumen de actividad confirma que la rehabilitación y la mejora de viviendas continúan siendo uno de los principales motores del sector de la construcción.

El estudio también estima que el mercado generó un volumen de negocio superior a 52.500 millones de euros, impulsado tanto por pequeñas actuaciones de mantenimiento como por proyectos de mayor envergadura. La evolución de los últimos años muestra un mercado que ha alcanzado una fase de mayor estabilidad tras el fuerte incremento registrado entre 2021 y 2023.

Entre los factores que explican este comportamiento destacan:

  • el envejecimiento del parque residencial español;
  • la búsqueda de una mayor eficiencia energética;
  • la revalorización de las viviendas existentes;
  • la mejora del confort y la habitabilidad.

El baño continúa siendo la reforma más habitual

El cuarto de baño volvió a situarse como la estancia más reformada de España durante 2025. Según los datos publicados por Andimac, aproximadamente el 10 % de los hogares realizaron algún tipo de intervención en esta parte de la vivienda, con un coste medio cercano a los 6.700 euros.

La reforma de baño suele combinar trabajos de diferentes especialidades, ya que normalmente implica actuaciones sobre fontanería, electricidad, albañilería, revestimientos y sanitarios. En muchos casos, también se aprovecha para mejorar la accesibilidad de la vivienda mediante duchas a ras de suelo o soluciones adaptadas para personas mayores.

Las principales motivaciones de los propietarios fueron:

  • renovar instalaciones antiguas;
  • mejorar el confort diario;
  • reducir averías y problemas de humedad;
  • modernizar la estética del baño.

La elevada frecuencia de este tipo de proyectos confirma que las reformas parciales siguen teniendo un peso muy importante dentro del mercado residencial español.

La cocina sigue concentrando una parte importante de la inversión

Después del baño, la cocina continúa siendo una de las estancias que mayor inversión concentra dentro del mercado de las reformas. El estudio de Andimac sitúa el coste medio de una reforma de cocina en torno a los 9.100 euros, una cifra considerablemente superior a la del baño debido a la complejidad técnica de este tipo de proyectos.

Las reformas de cocina suelen incluir la renovación de instalaciones eléctricas y de fontanería, nuevos revestimientos, mobiliario, encimeras y, en muchos casos, la sustitución completa de los electrodomésticos. También es frecuente modificar la distribución del espacio para crear cocinas abiertas o mejorar la funcionalidad de la vivienda.

Aunque representan un volumen menor que las reformas de baño, este tipo de actuaciones mantienen una demanda estable y continúan siendo una parte importante del mercado residencial. La tendencia hacia espacios más eficientes, luminosos y adaptados a nuevas formas de convivencia sigue impulsando este tipo de inversiones.

Las pequeñas reformas siguen dominando el mercado

Uno de los aspectos más destacados del estudio es el claro predominio de las reformas parciales frente a las rehabilitaciones integrales. La mayoría de los propietarios optan por renovar únicamente determinadas estancias o realizar mejoras concretas, en lugar de acometer una transformación completa de la vivienda.

Entre las actuaciones más frecuentes se encuentran:

  • sustitución de revestimientos;
  • renovación de instalaciones;
  • trabajos de pintura;
  • cambio de carpinterías;
  • pequeñas mejoras estéticas y funcionales.

Las reformas integrales representan únicamente una pequeña parte del total de intervenciones realizadas durante el año. Esta tendencia responde, en gran medida, al coste económico de este tipo de proyectos y a la posibilidad de modernizar progresivamente la vivienda mediante actuaciones independientes.

El mercado continúa caracterizándose por una elevada demanda de obras de corta duración y presupuestos contenidos, especialmente en viviendas de segunda mano.

La rehabilitación energética gana protagonismo

La mejora de la eficiencia energética continúa ganando peso dentro del mercado de las reformas residenciales. El incremento del coste de la energía, junto con las ayudas públicas disponibles y los objetivos europeos de descarbonización, ha impulsado la demanda de actuaciones destinadas a reducir el consumo energético de las viviendas.

Entre las intervenciones más habituales destacan:

  • instalación de aislamiento térmico;
  • sustitución de ventanas por modelos de altas prestaciones;
  • incorporación de sistemas de aerotermia;
  • mejora de cubiertas y fachadas.

Estas actuaciones no solo permiten disminuir el consumo energético, sino que también mejoran el confort interior y aumentan el valor del inmueble. Además, diferentes programas financiados con fondos europeos continúan apoyando este tipo de proyectos mediante subvenciones gestionadas por las comunidades autónomas.

La rehabilitación energética se consolida así como una de las principales tendencias del sector para los próximos años.

Un parque inmobiliario envejecido impulsa la demanda

España cuenta con uno de los parques residenciales más envejecidos de Europa. Una parte muy importante de las viviendas fue construida antes de la entrada en vigor de las actuales exigencias de eficiencia energética, lo que explica el creciente interés por las reformas de modernización.

La antigüedad de muchos edificios hace necesarias actuaciones como:

  • renovación de instalaciones eléctricas;
  • mejora del aislamiento;
  • sustitución de cubiertas;
  • cambio de ventanas;
  • rehabilitación de fachadas.

El envejecimiento del parque inmobiliario seguirá siendo uno de los principales motores de la actividad en el sector de la rehabilitación. A ello se suma la necesidad de adaptar los edificios a las nuevas exigencias energéticas y mejorar su confort y sostenibilidad.

Qué indican estas cifras para el sector de la construcción

Los datos correspondientes a 2025 muestran un mercado de las reformas que mantiene una evolución positiva pese a un contexto económico todavía marcado por la inflación y el aumento de algunos costes de construcción. Lejos de registrar un retroceso, la actividad se estabiliza en niveles elevados y continúa generando un importante volumen de negocio.

Las cifras también reflejan una demanda especialmente activa en especialidades relacionadas con:

  • albañilería;
  • fontanería;
  • electricidad;
  • revestimientos;
  • carpintería;
  • climatización.

Al mismo tiempo, la creciente importancia de la rehabilitación energética está modificando progresivamente la naturaleza de muchos proyectos, incorporando soluciones más eficientes y sostenibles. Todo ello dibuja un mercado más especializado y con un peso cada vez mayor de las actuaciones destinadas a mejorar el rendimiento energético de las viviendas.

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Perspectivas para 2026

Las previsiones para 2026 apuntan a la continuidad de esta tendencia de crecimiento moderado. Aunque no se esperan incrementos tan intensos como los registrados tras la pandemia, distintos analistas consideran que la demanda seguirá apoyándose en tres grandes factores: el envejecimiento del parque residencial, la rehabilitación energética y la necesidad de adaptar las viviendas a nuevos estándares de confort.

La evolución del mercado dependerá también de otros elementos, entre ellos:

  • la continuidad de los programas públicos de ayudas;
  • la evolución de los tipos de interés;
  • el precio de los materiales;
  • la confianza de los consumidores.

En conjunto, el sector afronta 2026 con perspectivas relativamente favorables, aunque condicionado por la evolución económica general y por el desarrollo de las políticas públicas relacionadas con la vivienda y la eficiencia energética.